No nos sentimos dueñas de la verdad...
tenemos tantas dificultades para encontrarla
como cualquiera,
el Cielo se ocupa de que no haya
privilegios en ningún plano...
Los escritos políticos
que aparecen en estas páginas,
se proponen como un material de reflexión.
Todo lo que podemos afirmar es que son
parte de una experiencia espiritual,
hipótesis de trabajo propuestas
para alentar el pensamiento,
no para anularlo.
Hay una Verdad, sin embargo,
que sí poseemos,
pues llegamos a ella por experiencia,
y es que existe un Principio Cósmico,
una Inteligencia Creadora
que gobierna el Universo.
Sabemos que existe un Dios que,
aunque la noción irrite a la mente racional,
se involucra en los acontecimientos humanos.
Y hacia ese Dios llevan muchos caminos(*)
pues, con diferentes nombres,
con distintas técnicas,
todas las religiones,
o enseñanzas espirituales verdaderas,
son formas que nos hemos ido dando los humanos
para tratar de entender nuestra esencia,
para ver el Infinito con ojos finitos,
para comprender lo Incomprensible,
con el mismo éxito
que puede tener la gota de agua
que analiza el océano al cual pertenece,
y lo ve según su posición,
ora verde, ora turquesa,
ora encrespado... o calmo,
así hemos comprendido a Dios...
según nuestra cultura
y el color de los lentes
que nos tocaron en suerte...

I
r a...
puede llevarnos hacia Dios.
En su camino de evolución
el alma pasa por períodos de bonanza
y de escasez espiritual,
etapas en las que será confortada,
guiada por la fe
y etapas en las que deberá crecer sin ayuda.
El criterio para el Cielo,
desde el ateo que entrega su vida al prójimo,
hasta el creyente que ofrenda su vida a Dios
es si la capacidad de amar existe o no...